Palacio de la Moneda

Conociendo Santiago de Chile

Conocer Santiago de Chile era uno de mis sueños, conocer una de las ciudades que se han quedado en mis escritos sobre dictadores y revolución (2011) como icónicas y dignas de admirar por el talante de lucha de su pueblo y el empuje que han tenido como patria para salir de una, dos y las catástrofes que quieras contar, y no solo salir adelante, sino convertirse en íconos de región en progreso y estilo de vida.

Santiago de Chile es una ciudad hermosa, llena de historia y lugares por visitar, y aunque hoy (2019) 4 años después e mi viaje pasa por una etapa difícil en cuestiones sociales estoy seguro que en breve estará otra vez en su máximo fulgor y con todas las mejoras que a veces trae una pequeña gran revolución.

Estas son las cápsulas de lo que aprendí y conocí en Santiago de Chile.

El imponente Palacio de la Moneda

Lleno de historia, la historia de Salvador Allende y Augusto Pinochet, ese encuentro macabro que cambió la historia de Chile en 2, un lugar reconstruido después de quedar en ruinas y símbolo de ese empuje chileno, definitivamente un lugar para conocer.

Visita su museo (lo encuentras en su nivel inferior) y compra uno que otro souvenir que tiene como fin el apoyo a poblaciones afectadas por la dictadura. (Por ejemplo los Mapuches, los guerreros).

Qué comer en Santiago

Se aprende equivocándose, y mi primer equivocación fue ir a desayunar a algún lugar, caminando hacia el metro de Santiago (que es un metro muy clásico pero increíblemente gigante, no al nivel de Ciudad de México, pero si capaz de llegar a casi todo Santiago), y en un pequeño café, muy agradable, simplemente pregunté por un desayuno, es de saber que el acento chileno es difícil de entender, es un poco rápido y el toque del «cahaí» de cada final de frase hace que sea aún más complejo de entender, pero un desayuno es algo muy universal, y por supuesto recibí una afirmación con una pregunta: Completo? Pues claro! un desayuno completo, huevos, café, pan…. mi gran sorpresa fue recibir un Hotdog con mucho tomate y cebolla, era obvio que en ese punto pues no quedaba más que comer (y a quienes me conocen saben de mis amores con la cebolla).

Así que en Chile un completo es un Hotdog, así de simple y parece que les encanta, porque es el desayuno, el almuerzo y generalmente la comida, y aunque hay más oferta gastronómica, principalmente filetes y costillas, no es muy grande la oferta de comida típica de países como Perú, Venezuela o Colombia (sopas, granos), yo lo describiría como mucha: Comida rápida. Así que es algo para lo cual hay que prepararse, mas cuando eres un viajero no viajero ni muy guerrero.

EL TERREMOTO

Definitivamente si vas a Santiago no debes empezar con un buen vino, no, debes empezar con un TERREMOTO (Que seguramente tendrá un nombre muy original para la región) y el mejor lugar para tomar es en La Piojera, un lugar WOW recomendado por mi mejor amiga de la vida, en la mitad de donde pasa todo, un lugar central, no esperes nada lujoso pero si muy alegre, divertido y lleno de historia.

Allí te harán una deliciosa mezcla de Vino Pipeño (Guardado en PIPAS que usan para adornar el lugar), Helado de piña y una tonelada de licores donde seguramente hay ron o whisky, el caso es que es delicioso, entretenido y altamente adictivo. Es por eso que aunque creas que puedes con 2 o 3 terremotos esos serán suficientes para que tu mundo empiece a templar.

IMPERDIBLE.

Concha y Toro

Por supuesto que la visita a Concha y Toro es imperdible, hay que conocer la bodega donde «habitaba» el diablo y donde se produce Casillero del Diablo y muchas otras marcas de renombre internacional, pues es claro que Chile es reconocido por su gran variedad de sepas y calidad en vinos.

Allí puedes llegar en Metro, sin problemas, eso si compra tus tickets por internet, simple, y prepárate para un hermoso recorrido por viñedos gigantes, bodegas enigmáticas y mucho conocimiento sobre la historia del vino en chile y del por qué de su fama mundial.

Esta visita fue una de las mejores de mi viaje, pues tenia historia, paisajes, comida y un excelente vino (Y eso que el vino no es mi fuerte, aun así lo disfruté). Cabe anotar que allí te das cuenta cuanto pagas en tu país por un buen vino, 3 o 4 veces mas que o que puedes comprar en Chile, así que aprovecha tu estadía.

La Chascona

«Cuántas veces, amor, te amé sin verte y tal vez sin recuerdo» decía Pablo Neruda.

La Chascona es una de sus tres casas, ocupada por la dictadura y recuperada para contar su historia. Es un lugar que hay que conocer, recorrer sus recovecos y pequeños espacios, muy artísticamente adornados, casa de un poeta, de un artista que seguramente disfrutaba los pequeños momentos y las dulces compañías, hay que ser sensible para sentirse como en casa en este lugar.

El museo de la Memoria y los Derechos Humanos

Fundado en honor a todas las víctimas de la dictadura, de la violencia y desapariciones de la dinastía Pinochet en Chile, un suceso que marcó la historia de latinoamérica.

Un espacio que hay que recorrer parte por parte y leer texto por texto, si vas a pasar a tomarte fotos y de entrada por salida te recomiendo que no vayas, esto merece entenderse, buscar y escuchar cada pequeña historia para entender realmente que fue lo que sucedió.

Un espacio triste, lleno de nostalgia y capaz de sacar tus lágrimas ante tanto dolor, pero como todo en la vida es historia hay que conocerla. Como casi todos los lugares por conocer, puedes ir en metro.

 

Hay muchos lugares para visitar en Santiago, anécdotas y espacios, te dejo una galería de algunos lugares hermosos que puedes visitar como: La Plaza de Armas, Bellas Artes, estaciones de metro decoradas de arte y por supuesto vivir la cultura de una ciudad que antes que oprimida fue centro del arte. Una ciudad donde se respira música, teatro, vino y deliciosas empanadas.

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